ISAAC DEL VANDO VILLAR
Poeta ultraísta y albaidejo
Ante todo, sirva esta página de homenaje y recuerdo para Manuel López Banderas, q.e.p.d., el primero que comenzó a investigar en Albaida sobre Isaac del Vando Villar y cuya tesis estaba preparando.
Es lamentable que la inmensa mayoría de los albaidejos, incluso "los estudiaos", no conozcan que entre sus hijos figura un poeta vanguardista que se codeó con los grandes de su generación y que fue el impulsor de una de las tendencias literarias vanguardistas de la década de los veinte del pasado siglo: el ultraísmo.
Es lamentable que en su pueblo, Albaida del Aljarafe, no exista hasta la fecha ninguna muestra, aparte de su partida de bautismo, de su existencia y de su naturaleza albaideja. Isaac del Vando Villar debe formar parte del patrimonio albaidejo, y su pueblo, Albaida, tiene la obligación de darle el sitio preeminente que le corresponde, rotulando la Casa de la Cultura con su nombre, siempre y cuando ésta no sirva sólo para jugar al dominó y ofertar con fines comerciales colchones y otros "menages del hogar" de una determinada marca: ¡Vergonzoso!
Isaac del Vando, nació en Albaida del Aljarafe el 29 de Noviembre de 1890.
Transcribo la copia literal de la partida de bautismo de Isaac del Vando Villar que se encuentra en el Libro 8 de Bautismos folio 132 vuelto y 133 de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Albaida del Aljarafe (Sevilla-España) de donde era natural.
| Isaac hijo de Dº Isaac del Vando y Rieza y Dª Mª del Rosario Villar Ibáñez
El referido Isaac queda legitimado por el matrimonio subsiguiente de sus padres contraído en esta parroquia en 13 de marzo de 1904.
Por orden superior esta partida queda inutilizada y la útil y valedera se encuentra en el L.9 fol. 242v.
|
En la Villa de Albaida, Diócesis y Provincia de Sevilla, a catorce días del mes de diciembre de mil ochocientos noventa: Yo, don Ambrosio Lorenzo-López y García, Presbítero y Cura Ecónomo de la única Iglesia Parroquial titulada de Nuestra Señora de la Asunción de esta prenotada Villa, bauticé solemnemente a un niño que nació el día veintinueve del próximo pasado mes de noviembre a las once de la noche en la calle de Cervantes número diecisiete perteneciente a esta feligresía, hijo de Don Isaac del Vando, de profesión abogado, y de Dª María del Rosario Villar, Abuelos paternos: Don Benjamín del Vando y de Murquiz y de Dª María de los Dolores Riera y Cabello. Abuelos maternos: Don José Villar de Gelo y Dª Demetria Ibáñez Román. Se le puso por nombra Isaac, César, José María de la Santísima Trinidad. Fueron sus padrinos Don José María Martínez Alcolea y la hija de éste Dª María de las Mercedes Martínez Ortiz, el primero de estado casado y la segunda soltera y ambos de esta vecindad, a quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones que contrajeron. Fueron testigos Don Felipe Muñoz y Don Luis Delgado. El padre y la abuela paterna son naturales de la ciudad de Cádiz, el abuelo paterno de la ciudad de Sevilla; la madre, los maternos y testigos son de esta naturaleza y vecindad. Estos últimos abuelos han muerto. En fe de lo cual lo firmo fecha ut supra. |
La partida del Libro 9 está redactada en los mimos términos que la anteriormente transcrita, añadiéndose al final. "Se asienta esta partida de orden del Sr. Provisor y Vicario General de este Arzobispado y en virtud de expediente instruido al efecto. Y para que conste lo firmo hoy 14 de octubre de 1913".
Gratificante me resultó conocer a través de la lectura de la misma que los padrinos de bautismo de nuestro poeta fueron mi abuela y bisabuelo paternos.
Del periódico EL MUNDO-Andalucía, publicado el domingo 16 de febrero de 2003, página A10, en un artículo titulado "Los papeles perdidos del apóstol del Ultra", extraemos lo siguiente:
"Isaac del Vando Villar se acerca por primera vez a la poesía en plena adolescencia en México. Allí acude enviado por su padre, que ejerce de escribiente en una notaría, para ponerse bajo la tutela de su tío César, hombre adinerado que sufre graves problemas de salud. Un tremendo sentimiento de nostalgia le empuja hacia la poesía ...
En Sevilla se dedica a trabajos libres, se convierte en un virtuoso bailarín de tangos y se aficiona a los toros ... llegando a debutar como matador de toros en Cazalla de la Sierra el 15 de junio de 1911, matando cuatro novillos de la ganadería de Miura: "Una gran corrida en la que vestirá por primera vez el traje de luces el distinguido y joven periodista sevillano don Isaac del Vando Villar"
Son esos los años en los que Isaac del Vando viaja a Madrid y entra como corresponsal de la revista Nuevo Mundo. Frecuenta las tertulias de café como la célebre del Colonial que apostolaba el también sevillano Rafael Cansinos que terminaría convirtiéndose en abanderado y maestro de los jóvenes ultraístas.
"En esta época planea un viaje a París pero estalla la I Guerra Mundial. Entonces sufre una de sus terribles depresiones y tiene que volver a Sevilla para ser ingresado en el Manicomio de Miraflores", cuentan los autores del trabajo de recopilación Paulino González Jiménez y Rogelio Reyes Cano, Presidente de la Academia de Buenas Letras de Sevilla.
Comienza así uno de los episodios más trágicos de la biografía de Isaac del Vando Villar, ya que a lo largo de su vida sufre continuas recaídas y depresiones ...
Tras la reclusión en Miraflores, acrecienta su amistad con Adriano del Valle. Isaac del Vando y Adriano del Valle fraguan la idea de crear una revista que sirva como plataforma del movimiento ultraísta. Así nace el 12 de octubre de 1918 Grecia. Revista de Literatura con su redacción situada en la calle Amparo, 20.
En octubre de 1919, Del Vando publica en Grecia el poema En el infierno de una noche donde a través de un caligrama presenta su visión de una noche que comienza en el famoso café Kursaal.
Otro de los documentos más reveladores es un ejemplar de su poemario La sombrilla japonesa (1924). "Tiene una firma autógrafa dedicada a su novia sevillana de entonces, Teresa. Curiosamente, sólo unos meses más tarde, Isaac se casaría con una viuda rica. propietaria de un hotel en Madrid. Pero tendrá muchos problemas con los hijos de la viuda" asegura Rogelio Reyes Cano.
En estos años Del Vando vive la alegría de estrenar en el Teatro Reina Victoria de Sevilla (julio de 1926) la obra de teatro escrita con Luis Mariani, Rompecabezas, "una obra muy curiosa y avanzada, ya que la protagonista es una mujer deportista", señala Paulino González.
Pero a partir de 1933, Del Vando abandonará ya desencantado la Literatura y se dedicará exclusivamente a su trabajo como anticuario en el antiguo Corral de los Artistas de Sevilla".
El legado de Isaac del Vando Villar, cedido por María Luisa del Vando Figueroa y Blanca Martínez González, se compone de manuscritos, cartas, fotografías y documentos de filiación del escritor albaidejo. Este material será publicado por la Fundación El Monte, gracias al trabajo de Paulino González Jiménez, licenciado en Historia del Arte, y Rogelio Reyes Cano, catedrático de Literatura y Presidente de la Academia de Buenas Letras de Sevilla.
La próxima publicación de los documentos inéditos de Del Vando Villar tiene una clara vocación divulgativa. La edición se compondrá de una cronología y un breve perfil literario del escritor, los documentos y su transcripción, acompañados de una anotación mínima para su comprensión, y la bibliografía existente sobre el autor.
La edición de estos documentos inéditos coincidirá con la celebración de unas jornadas sobre las vanguardias literarias en Sevilla en las primeras décadas del siglo XX.
Grecia. Revista de literatura comienza a publicarse quincenalmente en Sevilla a partir del 12 de octubre de 1918, bajo la dirección de Isaac del Vando Villar, a quien acompaña desde el número 14, cuando la revista se convierte en decenal, un cuerpo de redacción integrado por Rafael Cansinos-Asséns, Adriano del Valle, Miguel Romero Martínez, Pedro Raida, Rogelio Buendía y Luis Claudio Mariani. Desde el verano de 1920 esta revista se traslada a Madrid, donde continúa publicándose por pocos meses.
Según Gloria Videla, autora de El ultraísmo. Estudios sobre movimientos poéticos de vanguardia en España (Madrid, Editorial Gredos, 1963), Grecia "es la primera revista que acoge en sus páginas los intentos vanguardistas de renovación poética. No nació ultraísta, pero se convirtió al movimiento tras una etapa de vacilaciones. Pasear la mirada por sus cincuenta números es recorrer gran parte del camino ultraísta.".
Borges publicó en sus páginas algunos poemas tempranos no reunidos en libro ("Himno del mar", "Rusia", "Trinchera", etc.) y traducciones y ensayos, entre otros, “Al margen de la moderna estética”, ensayo dedicado a Isaac del Vando Villar (Revista Grecia Nº 39, Sevilla, 31 de enero de 1920, pp. 15-17), "Lírica inglesa actual", "Lírica austríaca de hoy", "Novísima lírica francesa", etc.).
En marzo de 1919 apareció en la revista Grecia y en la prensa madrileña un manifiesto de jóvenes liderados por Cansinos-Asséns (inventor de la palabra ultraísmo) y asistentes al Café Colonial, donde postulaban la necesidad de una renovación literaria. Entre otros, pertenecieron al movimiento, Isaac del Vando Villar, Guillermo de Torre, Pedro Garfias, Adriano del Valle, José Rivas Panedas, Xavier Bóveda, Gerardo Diego y el mismo Jorge Luis Borges. La idea, que no se logró, era la de modificarse continuamente, como reacción a los seguidores del modernismo.
Esto dio lugar al movimiento ultraista, que supuso una apertura hacia nuevas tendencias, aunque no concretó sus objetivos.
|
|
Liberó la poesía de la lógica y de las ataduras formales, a través del caligrama, poema cuyos versos se disponen dibujando imágenes.
|
|
Su órgano de expresión fue, entre otras, la revista Ultra, de principios de los años 20.
El ultraísmo español se nutrió de diversas fuentes y disciplinas como la pintura (futurismo, cubismo, dadaísmo, expresionismo) y estaba abierto a todas las novedades. Se caracterizaba básicamente por el humor, el uso de metáforas, la supresión de adjetivos inútiles y el uso del lenguaje sintético.
Su obra se encuentra fundamentalmente en las revistas Grecia, Cervantes, Ultra, Cosmópolis, Tableros y Alfar.
Cuando Borges regresó a Argentina en 1921, trajo con él los rasgos más significativos de la renovación ultraísta y los presentó como programa estético. Ese año apareció en la revista Nosotros su artículo Ultraísmo (donde sintetizaba los principios del movimiento) y, un año más tarde, publicó allí una antología con poemas ultraístas. Sin embargo, en 1966, Borges juzgaría el 'dogma de la metáfora' como falso, pues "basta un solo verso no metafórico para probar que la metáfora no es un elemento esencial, concluyendo en que el error del ultraísmo (...) fue el de no haber enriquecido, el de haber prohibido simplemente. Por ejemplo casi todos escribíamos sin signos de puntuación. Hubiera sido mucho más interesante inventar nuevos signos, es decir enriquecer la literatura (...) el ultraísmo fue una revolución que consistía en relegar la literatura a una sola figura, la metáfora...".
"Manifiesto ultraísta"
por Isaac del Vando Villar
|
|
Platónicamente estamos exponiendo nuestra moderna doctrina ultraísta en las columnas de Grecia [una revista en que por un tiempo se publican obras ultraísta y novecentista] sin querer molestar a los fracasados maestros del novecientos.
Hemos procedido de esta forma por entender que el olvido y el silencio serían las armas más certeras para herirles en sus rancios credos estéticos.
Pero he aquí que ellos acogen nuestra moderna lírica irónicamente, haciendo creer a los que con inquietud nos miran, que somos unos alienados y quieren de esta suerte llevarnos al manicomio del olvido.
Y esto es una infamia, una cobardía y una injusticia que a sabiendas quieren cometer con nosotros los fracasados del novecientos.
Los ultraístas estamos situados en la vanguardia del Porvenir: somos eminentemente revolucionarios y aguardamos impacientes la hora en que los hombres de ciencia, los políticos y demás artistas estén de acuerdo con nuestras rebeldías para proclamar, de una manera definitiva, el triunfo del ideal que perseguimos.
Valle-Inclán, Azorin y Ricardo León, que son los que representan en nuestras letras el pasado triste, nos tienen usurpado el puesto preeminente a que somos acreedores.
Porque ellos son unos plagiadores conscientes e inconscientes de nuestros clásicos y ninguna cosa nueva nos han revelado ni podrán revelárnosla. Y nosotros estamos limpios de ese pecado y tenemos imágenes e ideas modernas para hacer florecer de entre sus palmosetos nuevas flores cuyos perfumes, por lo exóticos, deleitarán a los más sutiles ingenios que sienten la avidez del futurismo artístico.
Y no son ellos – me refiero a Valle-Inclán, Azorín y Ricardo León -, los verdaderos culpables de este embotamiento retrospectivo literario. Es el núcleo de sus aburguesados lectores, que tienen vendados los ojos del entendimiento ante la luz cegadora de nuestras imágenes que alzan sus vuelos hacia las colinas azules del pensamiento moderno.
Nosotros podremos estar equivocados, pero nunca podrá negársenos que nuestra manera de ser obedece al mandato imperativo del nuevo mundo que se está plasmando y hacia el cual creemos orientarnos con nuestro arte ultraísta.
Triunfaremos porque somos jóvenes y fuertes, y representamos la aspiración evolutiva del más allá.
Ante los eunucos novecentistas desnudamos la Belleza apocalíptica del Ultra, seguros de que ellos no podrán romper jamás el himen del Futuro.
-Isaac del Vando Villar.
Poema de Isaac del Vando Villar dedicado a Federico García Lorca titulado El Viento en Albaida del Aljarafe:
EL VIENTO EN ALBAIDA DEL ALJARAFE
A Federico García Lorca
El viento como un ave
ha levantado el vuelo.
Al son de su pandero,
en la era danzarán
las yeguas, el trillo y el zagal.
El Céfiro del sur aventará,
al sonar la campana de queda,
las casas de Albaida del Aljarafe,
como si fuesen del papel de seda.
En el pozo, blanco y dulce, como una bizcotela,
una moza muy guapa tiene un cántaro de barro
como un niño dormido en su cadera.
El aire, como un perro, le acaricia la falda.
Quisiera ser como el aire,
para besarla en la frente,
sin que lo supiera nadie.
¡En esta tarde tan suave,
quisiera ser como el aire
de Albaida del Aljarafe!
Romualdo de Gelo