Perfil biográfico de Isaac del Vando Villar

“La vida y la obra de Isaac del Vando Villar (Albaida del Aljarafe, 1890 – Sevilla, 1963) están hechas de la misma naturaleza literaria. Fue bohemio de vanguardias, iconoclasta irremediable, renovador de la estética literaria en las primeras décadas del siglo XX y promotor de la revista Grecia, que convirtió a Sevilla en uno de los focos más importantes de la avanzada literaria europea" (José María Rondón, publicado en El Mundo, viernes 26 de septiembre de 2003, S7, de Sevilla).

        Así se expresa el citado periodista en su artículo con motivo de la, por aquel entonces, inminente publicación de un libro sobre Isaac del Vando Villar. Este libro no es otro que

"Los papeles perdidos de Isaac del Vando.

Documentos inéditos de un apóstol del ultraísmo"

cuyos autores son Paulino González Jiménez y Rogelio Reyes Cano, (Fundación El Monte y Real Academia Sevillana de Buenas Letras, Sevilla, 2003, I.S.B.N.: 84-8455-095-8, D.L.: SE-2.761-2003)

        El libro y los documentos en él contenido "revelan interesantes claves humanas y literarias del poeta no del todo conocidas hasta este momento: la proclividad artística y excentricidad de alguno de sus antepasados, que él sin duda heredó; sus amistosas relaciones con importantes escritores y artistas españoles de su tiempo (D'Ors, Gómez de la Serna, Cansinos, Romero de Torres, ...) y con el mundillo literario de la Sevilla más innovadora (Adriano del Valle, Miguel Romero Martínez, Luis Mosquera, Lasso de la Vega, Rogelio Buendía ...); su innegable proyección en el ámbito hispanoamericano; las dificultades de su vida familiar y de su precaria economía; el dramático estigma de una enfermedad mental que truncó de raíz sus expectativas literarias, etc. Un haz de referencias artísticas y vitales que ayudarán a los investigadores a ahondar más en el sentido de este atractivo personaje que pasó fugazmente por la vida literaria española como abanderado de la modernidad y a la vez como una figura de acusados perfiles excéntricos". (Rogelio Reyes, o.c., pp. 16-17).

        En nuestro empeño de difundir y dar a conocer la persona y la obra de nuestro paisano y poeta Isaac del Vando Villar, al conmemorarse el cuadragésimo primer aniversario de su fallecimiento, el 4 de noviembre, y como homenaje a su persona y reconocimiento a la didáctica y entusiasta labor realizada por los autores del mencionado libro, publico esta página en la que se ofrece el primer y más completo y estructurado perfil biográfico de este "ilustre olvidado" y "raro genial" que fue Isaac del Vando Villar, para conocimiento y material de estudio de cuantos investigadores e interesados por el mundo de las vanguardias literarias, el ultraísmo, la revista Grecia, pueda servirles.

PERFIL BIOGRÁFICO DE ISAAC DEL VANDO VILLAR

(tomado textualmente del libro citado pp. 19-39) 

1890
Aunque de ascendencia gaditana por la rama paterna, nace en Albaida del Aljarafe (Sevilla) a las once de la noche del 29 de noviembre, en la calle Cervantes 17, y es inscrito en el Registro Civil al día siguiente con los nombres de Isaac, César Augusto, José María. Hijo de Isaac del Vando Riera, natural de Cádiz, licenciado en Derecho, y de María del Rosario Villar Ibáñez, natural de Albaida y de profesión ama de casa.
Fue bautizado en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción el día 14 de diciembre del mismo año por el cura ecónomo Rvdo. Ambrosio Lorenzo-López García, y apadrinado por don José María Martínez Alcolea y por la hija de éste, doña Mercedes Martínez Ortiz. Testificaron en la ceremonia don Felipe Muñoz y don Luis Delgado.

Crece en Sevilla en la calle Gravina 34, domicilio y despacho de su abuelo don Benjamín del Vando Muzquiz, que era notario, donde tenían su residencia sus padres y su hermana Lucrecia. Su abuelo, que era fundador y director de la revista pedagógica Ave María, procura que reciba una educación tradicional, conservadora y cristiana.
 
1896
Estudia los cursos correspondientes a la Instrucción Primaria. Pasa temporadas en Albaida con sus abuelos maternos.
 
1901
Inicia los estudios del Bachillerato, que habrían de quedar inconclusos.
 
1906
Tras la muerte del abuelo, patriarca y sostén económico de la casa, se resiente profundamente la holgada situación de la familia. Isaac interrumpe sus estudios para buscar un trabajo.
Entonces sus padres deciden enviarlo a Torreón (Méjico), donde reside César del Vando Riera, hermano de su padre, que gozaba de buena posición como profesional de la banca, era amigo y consejero de Pancho Villa, dirigía periódicos y escribía teatro y novela.
Con autorización paterna, suscrita ante notario por ser menor de edad, Isaac del Vando Villar, se embarca en el puerto de Cádiz en el vapor “Cartagena” el día 15 de octubre de 1906. En Méjico no conseguiría grandes ahorros para enviar a España, y sin embargo la nostalgia y el recuerdo de los suyos propiciaría que despertara en su ánimo la inquietud poética.
Allí escribió sus primeros poemas, como años después recordaría Joaquín de la Escosura (Grecia, nº XLVI) y se enfrentaría al ambiente literario que rodeaba a su tío César y al panorama cultural mejicano.
Curiosamente el 2 de enero de este año debutaba como tenor de ópera en el Teatro San Fernando de Sevilla otro tío suyo, hermano de su padre, llamado Constantino del Vando, que al año siguiente emprendería gira artística por Méjico.
 
1907
Nace su hermano Alfonso, a quien Isaac llegaría a querer como un hijo. A finales de año el joven poeta regresa a Sevilla, donde se encuentra con la penosa situación familiar. Su madre, doña Rosario Villar, se ve obligada a realizar trabajos de asistencia domiciliaria para complementar el escaso sueldo de su esposo, quien por añadidura era derrochón y de vida desordenada.
 
1908
Sin pérdida de tiempo, a su llegada, Isaac se ve obligado a trabajar. Apuesto y corpulento, comunicativo y simpático, ama por encima de todo su propia libertad de artista enamoradizo. Por eso huye de los empleos fijos. Encuentra ocupaciones como temporero en oficinas, agencias de importación-exportación, en la Aduana, en gestorías, et.
Con la frecuencia que puede, asiste a saraos, festivales y bailes, donde sienta fama de gran bailarín, sobre todo de tangos.
 
1911
Se incorpora a filas para cumplir el servicio militar. Madura su carácter aventurero al par que su afición a los toros. Un cartel que conservó él mismo nos da noticia de su debut en una novillada benéfica celebrada en Cazalla de la Sierra (Sevilla).
Y Joaquín de la Escosura sugiere, probablemente en atrevida hipérbole, que Isaac llevó esta pasión por muchas plazas en España, para poner el “broche epilogal en Valencia –en unión de Belmonte- cruzando sus años juveniles con un latigazo de sangre” (Grecia, XLVI, p. 2).
A la vuelta de los ruedos es ya un joven combativo y rebelde. Preside por corto tiempo la Juventud Republicana de Sevilla, se dedica al estudio de la Teosofía y por fin se entregaría plenamente a la labor literaria colaborando en revistas y diarios de Sevilla y Madrid (Escosura, Grecia, XLVI).
 
1912
En el mundillo literario de la ciudad congenia con un joven llamado Adriano del Valle, que residía en Sanlúcar la Mayor, vendía juguetes, se apasionaba por los toros y hacía sus primeras piruetas líricas en poemas taurinos. Mediado el año Isaac marcha a Madrid buscando nuevo campo a su vocación literaria.
Para subsistir ejerce trabajos temporales en las oficinas del Ministerio de Fomento, que complementaría con actividades de compra-venta de antigüedades a comisión.
A la vez empieza a colaborar en periódicos como La Tribuna, El Imparcial, El Parlamentario y El Porvenir de España.

Su simpatía, su amor al riesgo, su tesón y su buena suerte le ayudaron a escalar puestos en el mundo del periodismo.
Es nombrado redactor de la conocida revista Nuevo Mundo, nombramiento que le acreditó como periodista y que reseñó la revista Don Basilio junto a una caricatura anónima de Isaac.
Se especula que por estas fechas escribe una novela titulada Rosa Blanca, de la que al parecer leyó fragmentos en los Ateneos de Sevilla y Madrid.
Sin embargo, posteriormente, en el nº X de Grecia se publicaría un cuento de igual título, estructurado en ocho capítulos y fechado en 1912, que bien podría ser la aludida novela primeriza.
 
1914
Primera Guerra Mundial.
El periodista simpatiza con los aliados y colabora en revistas progresistas.
Frecuenta tertulias, cafés y cenáculos literarios.
Aparecen sus primeras depresiones nerviosas.
 
1917
Según su hermano Alfonso, Isaac viajó a París, donde residió hasta el fin de la Gran Guerra.
 
1918
Agravada su enfermedad, vuelve a Sevilla.
Es ingresado por primera vez en el Manicomio de Miraflores.
Algo recuperado, descansa en su Albaida natal y pasea por la orilla del Guadalquivir y las Delicias Viejas, cuya preferencia destaca repetidamente en las páginas de Grecia.
También asiste al Café Nacional y a las tertulias del Centro de Estudios Teosóficos.
Estrecha su amistad con Adriano del Valle, que por estas fechas vive un gran entusiasmo lírico y mantiene correspondencia con F. García Lorca.
Es el momento propicio para que ambos colaboren en la gestación y nacimiento de la revista Grecia.
Su primer número ve la luz el día 12 de octubre de 1918, con la intención renovadora y vanguardista de sincronizar con el momento cultural europeo.
Si en su primeros números aún denotaba su origen modernista, no tardó en convertirse en una publicación rebelde e iconoclasta que proponía la ruptura con las viejas concepciones artísticas para acercarse a modelos como Mallarmé, Apollinaire y Huidobro entre otros, y tratando de sintonizar con el futurismo, el cubismo, el dadaísmo, etc. Llegó a ser una de las revistas más importantes de España y sobre todo pionera en las audacias poéticas del ultraísmo.

Su sede radicó en la calle Amparo nº 20, con Isaac del Vando como director, Adriano del Valle como redactor-jefe, y bajo la tutela de Rafael Cansinos-Asséns, el inventor del término “ultraísmo”.
Colaboran en este primer número Federico García Lorca, Antonio Aristoy, Adolfo Carretero, Rogelio Buendía y otros poetas muy vinculados a la ciudad como el médico José María Romero Martínez, el músico Luis Claudio Mariani, que llegaría a ser el segundo organista de la Catedral, Luis Mosquera, reconocido autor de comedias, dramas y zarzuelas, el argentino Salvador Valverde, que años después colaboraría en popularísimas canciones (“Bajo los puentes del Sena”, “Cruz de mayo”, “Maricruz”, “Trina”, “María de la O”, “Ojos verdes”, etc) con poetas como Rafael de León y músicos como Font de Anta, Mostazo y Quiroga y otros. También escribió es este primer número el poeta moguereño Xandro Valerio, que dio igualmente sus versos a la voz del pueblo en tonadillas como “Tatuaje” y “La Parrala” –en colaboración con Rafael de León-, y llegó a formar parte del trío Ochaíta, Valerio y Solano.
 
1919
Este primitivo grupo de poetas aglutinaría un gran número de colaboradores como Pedro Garfias, Miguel Romero Martínez, Pedro Raida, Antonio Esponosa, Rafael Lasso de la Vega, Claudio de la Torre, Joan Salvat-Papasseit, Ramón Gómez de la Serna y Vicente Huidobro, entre otros, que harían de Grecia uno de los órganos más significativos de la vanguardia literaria en España.
La revista, de aparición quincenal en sus trece primeros números, se convertiría en decenal a partir del 30 de abril de 1919.
La primera portada fue un dibujo del joven pintor sevillano Alfonso Grosso y representaba la imagen de una Minerva en un pórtico griego.
Desde el número XIV la Minerva sería sustituida por un ánfora de pinturas negras a la que a partir del XVII le añadirían el llamativo contraste de una etiqueta de aceite para coches.
En los últimos números alternarían portadas con xilografías de Norah Borges, aguafuertes de Gutierrez Solana o una pintura de Sonia Delaunay. Isaac en Grecia se multiplicaba: era director, coordinador, editorialista, poeta, cuentista, articulista, crítico de arte y hasta comentarista taurino de los dibujos de Martínez de León.
La revista levantó entusiasmos y agudas críticas. Sírvanos de ejemplo la de Antonio Machado en una carta de 1920 a Gerardo Diego: “La revista Grecia, un tanto curada de bizantinismo y chochez parisina, sería admirable y, con todo, es lo más interesante que se publica hoy en España”.
Grecia, que supo asumir el credo artístico de las vanguardias europeas, sirvió de precedente de otras grandes revistas poéticas como Mediodía, Papel de Aleluyas, Litoral, etc., y tuvo una innegable importancia como modelo y estímulo de la más innovadora poesía española.
El 2 de mayo de este año se celebró en el Ateneo de Sevilla un acto de reafirmación del ultraísmo, la llamada “Fiesta del Ultra”. Asistieron, entre otros, Garfias, Raida, M. Romero Martínez, G. Olmedilla, Adriano del Valle y el propio Isaac. Se leyeron poemas de de Cansinos, Apollinaire y Garfias, que fueron acogidos con frialdad.

En el número XIII de Grecia se cuenta cómo los ultraístas reaccionaron voceando por las calles y arrojando piedras, cascotes y bocadillos a la zanja abierta para cimentar la estatua en homenaje a San Fernando en la Plaza Nueva. Después, en la calle Borceguinería (actual Mateos Gagos), ante el domicilio de don Luis Montoto y al grito de “¡Ultra!”, exaltados, arrojaron piedras, patatas y adoquines contra las ventanas, la cristalería del patio e incluso contra un busto de Rodríguez Marín.
Luego huyeron por distintas calles y al reencontrarse celebraron una cena de amanecer.
Este hecho de tono iconoclasta y provocador tendría una gran repercusión en el mundillo literario sevillano.
Revistas, prensa y el testimonio del propio Jorge Luis Borges sitúan por estas fechas la llegada de su familia a Sevilla. Adriano del Valle los conoció en el Centro de Estudios Teosóficos y confiesa que inició un incipiente noviazgo con Norah Borges. Surgió pronto entre ellos tal complicidad poética, que Adriano les ofreció una extensa composición en prosa que tituló “Poema sideral. Norah Borges”, con esta dedicatoria: “A Norah Borges Acevedo que cabalgó junto a mi corazón durante tantas noches inolvidables, y a mis amigos Isaac del Vando Villar, magnífico como el Solimán otomano, y Luis Mosquera, el fastuoso, que lee relatos de crímenes sacrílegos en el alto campanario de una estrella” [Catálogo de la exposición Adriano del Valle (1895-1957)], Madrid, Fundación El Monte y Consejería de Educación y Cultura de la Comunidad de Madrid, 1995, pp. 179-192.
Los Borges se alojaron en el Hotel Cecil Oriente, en Plaza Nueva, donde organizaban veladas y tertulias con los ultraístas sevillanos.
Eran asiduos colaboradores de Grecia, Norah con sus grabados y Jorge Luis con numerosos trabajos entre poemas, traducciones y artículos, y sobre todo con el primer poema publicado en su vida: “El himno del mar” (nº XXXVII). Residieron en Sevilla durante varios meses.
Isaac vive momentos de entusiasmo ultraísta y mantiene correspondencia con Miguel Romero Martínez y Rafael Lasso de la Vega, entre otros escritores.
 
1920
En el nº XLII de Grecia Isaac anuncia el traslado de la revista a la Corte. En Madrid la redacción cambiaría de domicilio con frecuencia. La primera sede estuvo en la calle Humilladero, 5, para establecerse luego en Silva, 28, y por fin en la calle del Pez, 7. A este traslado le impulsa la ilusión de buscar el triunfo definitivo al lado del pontífice del ultraísmo Rafael Cansinos-Asséns, a quien admira sin medida y le dedica en el nº IX de Grecia “El poema de las calles triunfales”, mientras que Cansinos en sus libros El movimiento V.P. y La novela de un literato hablará más tarde de Isaac del Vando burlonamente, con sarcasmo e ironías.
Los Borges, que viajaban por diversos lugares de España, llegan a Madrid en febrero de ese año, donde residieron una temporada. Adriano del Valle es contratado como agente de Jauría S.A., empresa de maquinaria agrícola, y se ve obligado a viajar. Por estas fechas Isaac imprimió en Sevilla, en la imprenta La Exposición, la comedia Rompecabezas, editada sin embargo en Madrid, Ediciones Tableros, en 1921. Escrita en colaboración con Luis Mosquera, no sería estrenada hasta 1926 en el Teatro Reina Victoria de Sevilla.
Adriano del Valle, en su ruta viajera, se interesa por su fraternal amigo Isaac y los avatares de Grecia en Madrid.
 
1921
Isaac participa activamente en el ambiente literario madrileño. Colabora en las revistas España y Ultra.
Visita la cervecería Correos y frecuenta el Café de Pombo, donde radicaba la tertulia de Ramón Gómez de la Serna, y El Colonial, cenáculo de Cansinos-Asséns.
Vuelve a las redacciones de prensa y se relaciona con literatos noveles, fortalecido por la aureola de ultraísta. Busca con denuedo la gloria literaria, y entre esperanzas y contratiempos le acechan sus depresiones nerviosas.
Según relata el propio Cansinos, Isaac organiza en “La Parisiana” una velada ultraísta provocadora, en la que intervienen R. Lasso de la Vega, Guillermo de Torre, César A. Comet, E. López Parra y R. Barradas. Estos poetas renovadores y rebeldes animaban sus actos con gritos, aplausos, risas, palabras sis sentido y repicar de campanillas, en una extravagante puesta en escena que era consustancial al peculiar histrionismo de los ultraístas.

En aquellas tertulias Isaac conoce a jóvenes pintores vanguardistas como el matrimonio Robert y Sonia Delaunay, con los que iniciaría una amistosa relación. A Robert dedicaría el poema titulado precisamente “Sonia Delaunay” de La Sombrilla japonesa (1924).
También frecuenta el domicilio de los Borges, donde se trata con todo interés sobre el trasplante del ultraísmo a la Argentina. Con él asisten Ramón Gómez de la Serna y Guillermo de Torre, quien años después, en 1928, terminaría casándose con Norah.
Los Borges regresan a Buenos Aires  en la primavera de este mismo año. El día 2 de mayo, víspera de su partida, participan en un banquete homenaje que los escritores vanguardistas ofrecieron a Isaac del Vando en los subterráneos de Villa Rosa.
El día 15 de diciembre ve la luz Tableros, “revista internacional de arte, literatura y crítica”. Instala su redacción en la calle Cuchilleros, nº 3. Su vida fue tan efímera que sólo se publicaron ocho números. Sin embargo fue de muy cuidada impresión, con originales ilustraciones de Fernand Leger, Barradas, Norah Borges, Jean Cocks, etc., y con colaboraciones literarias de Ramón Gómez de la Serna, Antonio Espina, Vicente Huidobro, Gerardo Diego, Joaquín Edwards, Valentín Parnaj y otros.
Algunos autores opinan que fue mejor revista que Grecia.
Aunque reside en Madrid, Isaac no pierde el contacto con Sevilla.
 
1922
El día 21 de febrero interviene con la conferencia “El dolor de Rusia” en el festival organizado por Gregorio Martínez Sierra a favor de los niños rusos en el Teatro del Centro (Tableros, nº 4).
Isaac, no satisfecho con su incansable y múltiple actividad de editor de revistas, coprotagonista y propulsor de la renovación literaria, quiere hacer más. Le ilusiona el deseo de llevar el ultraísmo a la Argentina y explorar nuevos campos. Encontró la ocasión propicia cuando su padre fue agraciado con un premio de la Lotería Nacional y él tuvo la habilidad de conseguir el dinero suficiente para el pasaje a América del Sur.
El 25 de agosto el Gobierno Civil de Sevilla expide el pasaporte a su nombre.
Reúne, además del certificado de buena conducta expedido por el Alcalde de Sevilla, certificado de vacunación y certificado de colaborador del periódico El Noticiero Sevillano extendido por su director.
Con el bagaje del ultraísmo y su ilusión de triunfo se embarca por fin rumbo a América.
El periódico sevillano El Liberal del 21 de diciembre de 1922 dio la noticia: “Don Isaac del Vando Villar, representante de la más moderna de las tendencias poéticas en el pensamiento andaluz, marchó a tierras americanas, como el más autorizado representante del ultraísmo, para dar a conocer las modalidades e inquietudes de los prosélitos ultraístas”
En su periplo por Uruguay y Argentina fue recibido con todos los honores, banquetes y agasajos por los jóvenes poetas americanos. Casi todos los periódicos se ocuparon de él: Nueva Era de Buenos Aires le llamó “preciado poeta modernista”, publicando un manifiesto ultraísta, poemas y entrevistas.
En Montevideo, La Mañana publicó un extracto de su conferencia en el Ateneo sobre “El Ultra, antorcha luminaria del pensamiento moderno”
En la revista Nosotros, Jorge Luis Borges le dedicó un artículo titulado “Isaac del Vando Villar”.
El Plata da cuenta de la llegada de este “peregrino ingenio” y le publicó un aguafuerte costumbrista con el título de La Granadina.
Aparte de conocer el panorama literario americano, este viaje le dio la ocasión de entablar relaciones amistosas y comerciales con Ricardo Rojas, con el actor Enrique Diosdado, con Enrique Sojo, del periódico La Razón de Buenos Aires, y con Pelayo Pérez-Bagé, con quienes mantuvo correspondencia.
Una nota anónima, posiblemente escrita por Borges, aparecida en Proa, reseñaba: “Durante los meses de septiembre, octubre y noviembre, existió en Buenos Aires la gran verdad andaluza de Isaac del Vando Villar”
 
1923
Después de tres meses en América, su regreso a España fue toda una aventura. Sin dinero para el pasaje de vuelta, algún familiar asegura que se enroló en una cuadrilla torera como subalterno para superar la mala racha.
Por fin fue repatriado por el Consulado de España en Buenos Aires, gracias a la gestión y ayuda de su hermano Alfonso, que estudiaba y trabajaba como botones en una notaría de Sevilla.
El 27 de junio, Adriano del Valle se casa y se instala en Huelva en la calle Castelar, 40. No obstante, perdura la fraternal amistad con Isaac y le ayudará a estructurar su primer y único libro de poemas, que se publicaría al año siguiente en la capital de España por Ediciones Tableros.
Este libro, titulado La sombrilla japonesa, que dedica a “María Teresa, Estrella de Oriente”, era una sencilla edición, con una caricatura de Isaac dibujada por Rafael Barradas, con pie de Guillermo de Torre, y un prólogo del propio Adriano.
 
1924
En el archivo del poeta se ha conservado un ejemplar de esta edición con una curiosa dedicatoria caligráfica: “A Teresita, mi único amor; con todo mi cariño, su Isaito (Sevilla, 6/1/1924)”
La obra es una compilación de poemas, diez de los cuales ya habían sido publicados en Grecia, y los restantes inéditos.
Suman un total de 25, dedicados uno a uno a diferentes personajes de relevancia nacional.
En este poemario se conjuga el orientalismo con una clara intención vanguardista y subyace un inevitable latido andaluz y popular.
Concretamente el poema “La calle de la Sierpes” lo dedica a la bailaora y cupletista Pastora Imperio, lo que hace sospechar que se habían roto sus relaciones amistosas con Cansinos, ya que a él había dedicado ese mismo poema en Grecia, aunque con otro título.
Envía ejemplares de La sombrilla japonesa a amigos y conocidos como R. Gómez de la Serna, J. Romero de Torres, E. D’Ors, Antonio Espina, J. Salvat-Papasseit, Ricardo Rojas, etc., que responden agradecidos. Fernando Pessoa, en cartas a Adriano, aconseja “traducirla y publicarla por ahí, completa o en parte”.
Si el día 6 de enero de 1924 dedicaba La sombrilla japonesa a su novia sevillana Teresita, cuatro meses después, el 23 de mayo del mismo año, contraía matrimonio en la iglesia de San Sebastián de Madrid con doña Margarita Martínez Rodríguez-Sierra, viuda y con dos hijos mayores de un anterior matrimonio y propietaria de un hotel cercano a la Gran Vía.

El 13 de agosto escribe su primera carta a Fernando Pessoa, ofreciéndole su amistad y suplicándole haga una crítica de La sombrilla japonesa. La situación económica del poeta cambia radicalmente.
Simultanea sus aficiones litararias con sus obligaciones hoteleras. Regentó el negocio con celo y seriedad, tratando de suavizar la difícil relación con los hijos de Margarita.
Este mismo año nace en Madrid Isaac del Vando Martínez, hijo de Isaac y Margarita.
En septiembre recibe dos cartas de Fernando Pessoa, que han sido publicadas por Ángel Crespo (Estudios sobre Pessoa, Barcelona, Bruguera, 1984, pp. 289-312). Publica la 2ª edición de La sombrilla japonesa en Madrid, en Ediciones Tableros.
 
1925
Viaja a Cuba, quizá como una nueva aventura ultraísta, quizá a visitar a su tío César del Vando Riera que reside allí o tal vez por alejarse una temporada de las tensiones familiares.
 
1926
Regresa a España. Le vuelven a ensombrecer las depresiones. Ahora busca el afecto de sus familiares de Sevilla, a donde se traslada con frecuencia.
El 30 de julio estrena en Sevilla la comedia Rompecabezas, escrita en colaboración con Luis Mosquera en 1921.
La obra está dedicada “A la Excma. Sra. Condesa de Lebrija”, que patrocinó la representación.
El estreno tuvo lugar en el Teatro Reina Victoria por la Compañía de comedias de María Cañete bajo la dirección de Luis Reig.
La obra, en tres actos y en prosa, se representó sólo una noche con un reparto encabezado por María Cañete y Rafael Calvo. Su temática gira en torno al feminismo y la liberación de la mujer moderna.
Su estreno tuvo poco eco en la prensa. Sólo la noticia de El Liberal del 31 de julio, y en el Correo de Andalucía una breve reseña del estreno; en La Unión una crítica al diálogo, considerándolo abstracto, esotérico y plagado de divagaciones filosóficas y extrañas.
 
1927
Sigue residiendo alternativamente en Madrid y en Sevilla.
En marzo su hermano Alfonso padece una grave enfermedad que deja huella en su ánimo enfermizo, como se refleja en una carta dirigida a sus padres.
Viaja a Barcelona. Mantiene correspondencia con Carlos Pickman evocando los felices días de juventud.
 
1928
En el difícil ambiente de su familia madrileña se dedica por entero al negocio del hotel. Es cuando E. Jiménez Caballero lo recuerda en La Gaceta Literaria junto a Marinetti y se lamenta de su injusto olvido.
Va desvinculándose poco a poco de tertulias y amistades literarias.
 
1929
Viaja varias veces a Sevilla con motivo de la Exposición Iberoamericana. Su amigo Adriano del Valle alterna la poesía con la confección de artísticos “collages”.

 
1930
El día 21 de junio muere su tío César del Vando Riera, el literato, en una Casa de Salud de la Habana, afectado de una enfermedad mental.
 
1932
Trabaja inmediatamente en su labor de hotelero: va periódicamente a la estación a recoger viajeros, organiza viajes turísticos a cercanías y visitas artísticas al Madrid monumental.
 
1933
Intenta salvar la convivencia familiar. No obstante, todo es en vano.
El matrimonio se separa, Isaac vuelve definitivamente a Sevilla y su esposa e hijo quedarían en Madrid.
Adriano del Valle es enviado por su empresa a viajar por Italia. Desde allí escribe postales a Isaac, plenas de afecto.
Alquila a Miguel Sánchez-Dalp un local en la calle Viriato, 3, en la llamada Casa de los Artistas, donde instala una tienda de compraventa de antigüedades, negocio que ya había practicado en su primera estancia en Madrid.
Uno de sus mejores clientes es el Marqués de Pickman, amigo suyo de juventud, con el que se entretiene rimando poemillas jocosos y urdiendo impensables diabluras como bañarse en la playa de Chipiona (Cádiz) con una armadura medieval o mandando pintar una réplica caricaturesca del escudo de Sevilla donde los personajes eran el propio marqués, Isaac y otro amigo de la casa.
Como anticuario, interviene en la transacción del cuadro La consagración de la copla, de Julio Romero de Torres, que era un retrato de Pastora Imperio y que adquirió, según su hermano Alfonso, don Torcuato Luca de Tena.
En el mismo edificio de la Casa de los Artistas tienen sus estudios jóvenes escultores y pintores como Gustavo Bacarisas, Alfonso Grosso, Santiago Martínez, Antonio Illanes, etc.
Ese año, Adriano del Valle recibe el accésit del Premio Nacional de Literatura por su libro Mundo sin tranvías.
Isaac, sin embargo, ha perdido su ilusión por escribir y se abandona.
 
1934
Su salud mental se vuelve quebradiza y débil. Vive grandes períodos de aislamiento y días de optimismo.
 
1935
Adriano del Valle traslada su residencia familiar de Huelva a Sevilla, a la calle Alejo Fernández, 4.
El 12 de enero tiene lugar en el Ateneo una conferencia de Adriano titulada Telefonía celeste en homenaje a Fernando Villalón.
En ella, como contó El Liberal, el conferenciante se arriesgó a la imposible aventura de poner un huevo ente el escandalizado auditorio, diciendo:
“Soy tan surrealista, tan sagaz y tan nuevo que ahora mismo me agacho y pongo un huevo”
Esto dio lugar a una ruidosa salida del Ateneo.
Asistían, entre otros, Jorge Guillén, Díez Crespo, Luis Mosquera e Isaac del Vando.
Ilustra la conferencia con dibujos a tizas de colores luminosos el pintor José Caballero.
Aquella noche cenaban en el barrio de Santa Cruz, invitados por la duquesa de Peñaranda, y según Díez Crespo, en la tertulia de la Cervecería Gayangos se popularizó la palabra “antofagasta”, término-comodín con que estos ultraístas designaban peyorativamente a ciertos personajes, escritores y situaciones con los que discrepaban. La palabra estaba ya documentada en una carta de Adriano del Valle a Isaac de 1924.
Tal vez por estos mismos años 30 Isaac pudo haber redactado lo que podría considerarse en cierto modo su “testamento literario”, en una octavilla que, según testimonio de su hermano Alfonso, llevaba siempre en su cartera, donde éste la encontró tras su muerte.
Sus amigos extrañan el silencio de Isaac en esta larga etapa sevillana.
R. Lasso de la Vega le escribe desde París interesándose por él.
 
1936
Según su contabilidad, Isaac se dedica intensamente al negocio de antigüedades.
Adriano del Valle es padre por séptima vez y sigue acreditándose como un poeta importante.

En el mes de julio Isaac organiza un viaje comercial a San Sebastián. Se detiene en Madrid y le sorprende el comienzo de la Guerra Civil española. Allí permanecerá hasta el fin de la misma.
En aquellos difíciles días cuenta con el apoyo de Ramón Carande, como da fe una carta remitida por éste a la familia de Isaac en Sevilla a través de la Cruz Roja.
 
1939
Terminada la guerra, regresa a Sevilla. Enfermo y apocado, tiene casi olvidada la actividad poética.
El día 4 de mayo dedica un ejemplar de La sombrilla japonesa a su admirada Pastora Imperio.
Vuelve a su negocio de anticuario en la Casa de los Artistas.
Adriano del Valle cesa en su trabajo de comisionista. Isaac le estimula y aconseja para que se dedique a la compra-venta de arte.
 
1940
Isaac deja la casa de la calle Amparo, antigua redacción de Grecia, y se traslada con su anciano padre y su hermana Lucrecia a un piso de la calle Conde de Barajas, 1, en el barrio de San Lorenzo.
Para darles compañía y ayuda viene de Albaida del Aljarafe su sobrino Gumersindo Cabezón Cotán, que pretendía ser novillero.
El hijo nacido de su matrimonio con Margarita residía en Madrid junto a su madre y sus hermanastros, aunque con frecuencia pasaba temporadas en Sevilla. El hermano de Isaac, Alfonso del Vando, que ejercía como inspector de Hacienda en Cádiz, le orienta y prepara para que ingrese como funcionario en dicho Ministerio.
El poeta en sus ratos de optimismo asiste al Café Nacional y se reúne con Adriano del Valle, Carlos Pickman, y con los poetas Rafael Porlán, Juan Sierra, Romero Murube, Alejandro Collantes, etc.
También sigue viva su afición a los toros.

Acude esporádicamente a las veladas del grupo Mediodía. Por estas fechas Isaac del Vando no parece ya el incansable director de la revista Grecia ni el autor de aquellos revulsivos manifiestos. Adriano se traslada a vivir a Madrid.
Se agrava la enfermedad de Isaac. Apocado, cambiante, retraído, apenas atiende el negocio. A veces asiste a las tertulias de Juan Belmonte y sus amigos taurinos. En los momentos de depresión enmudece y vive en silencio o desaparece.
Ya no es el Isaac que describe Guillermo de Torre en La sombrilla japonesa bajo el retrato de Barradas: “grave y erecto ..., atalayante, iluminado, efusivo”.
 
1942
Pierde la ilusión por el ultraísmo y olvida la poesía definitivamente.
Su hermano y su sobrino le ayudan en la gestión del negocio de antigüedades.
Adriano del Valle es nombrado director de la revista cinematográfica Primer Plano y se le concede el Premio Nacional de Literatura por su libro Arpa fiel.
 
1943
Ramón Carande dedica a Isaac, junto a otros, su libro Carlos V y sus banqueros.
 
1949
Isaac recibe un poema de Adriano como felicitación del Año Nuevo, que parece un estímulo del fraternal amigo contra su decaimiento.
El día 29 de octubre muere en Sevilla el padre del poeta, don Isaac del Vando Riera.
 
1950
Isaac del Vando Martínez, hijo del poeta, contrae matrimonio por poderes en Chillán (Chile) con Isabel Mínguez Linuesa.
Adriano del Valle se instala como anticuario en la Ribera de Curtidores de Madrid, en una tienda llamada “La Giralda”.
 
1951
Muere en Madrid su esposa doña Margarita Martínez Rodríguez-Sierra, circunstancia que agrava la enfermedad de Isaac.
 
1953
El día 30 de julio otorga testamento en la ciudad de Jerez de la Frontera, donde residía su hijo.
 
1957
Muere Adriano del Valle. Isaac vuelca su afecto en su hijo y nietos.
 
1958
Por estas fechas lo visita en su tienda de antigüedades la actriz Brigitte Bardot, que le compra unas miniaturas, hecho del que fue testigo el profesor Juan Collantes de Terán.

Isaac aparece por última vez en público en la iglesia universitaria de la Anunciación, llevando un ramo de flores amarillas, con motivo del traslado de los restos mortales de Juan Ramón Jiménez el día del Hábeas de 1958.
 
1959-1962
Es recluido varias veces en el Manicomio de Miraflores.
Intenta arrojarse al río Guadalquivir.
 
1963
Agravamiento último. Lo ingresan en el Manicomio de Miraflores y después en la Clínica Nuestra Señora del Carmen de Castilleja de la Cuesta, en las proximidades de Sevilla.
En estado crítico lo llevan a la Clínica del Dr. Recaséns, en la avenida Menéndez y Pelayo de la capital.
Fallece a causa de una úlcera gastroduodenal el 4 de noviembre de 1963. Sus restos mortales reposan en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, en la calle San Andrés, 19.

Su hermano Alfonso liquida el negocio de antigüedades para saldar las muchas deudas contraídas por la larga enfermedad.
Lucrecia del Vando, hermana mayor del poeta, es ingresada en una residencia de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).
 
1971
El hijo del poeta asiste en Sevilla como testigo de la boda de su primo hermano Alfonso del Vando Fernández, escritor y guionista de cine prematuramente desaparecido.
 
1980
Se reedita La sombrilla japonesa por Ediciones Dendrónoma (Sevilla). En el mes de junio la Embajada de Portugal organiza en Madrid, junto con la Fundación Juan March, una exposición sobre Fernando Pessoa y solicita a la familia Del Vando, para ser expuestas, las cartas que el poeta portugués había escrito a Isaac con motivo de la publicación de La sombrilla japonesa.
 
1981
En el mes de noviembre se celebra, organizado por el Ministerio de Cultura, un ciclo de conferencias sobre “Sevilla y las literaturas de vanguardia”, que resucitó en la memoria de los sevillanos la olvidada figura del propulsor del ultraísmo.
 
1982
En el mes de abril el profesor Carande, a sus noventa y cinco años, presenta su último libro, Galería de Raros, en el que dedica un capítulo a su entrañable amigo Isaac.
 
1983
Muere en Jerez de la Frontera (Cádiz) Isaac del Vando Martínez, hijo del poeta.
 
1984
Muere en Sevilla Alfonso del Vando Villar, su hermano.
 
1998
El profesor José María Barrera López publicó una cuidada edición facsímil en dos volúmenes de la revista Grecia (Málaga, Centro Andaluz de las Letras).
 
2002
Reaparecen los papeles del poeta perdidos tras la muerte de sus familiares directos.
 
2003
El 25 de febrero, doña María Luisa del Vando Figueroa y doña Blanca Martínez, viuda de Alfonso del Vando Fernández, propietarias de dichos papeles, hicieron donación de los mismos a la Real Academia Sevillana de Buenas Letras para que queden incorporados a su Biblioteca. Esta donación se formalizó en un documento redactado al efecto que firmaron las referidas señoras y el Director de la Corporación, don Rogelio Reyes Cano.
De la famila más directa de Isaac del Vando sobreviven en la actualidad sus sobrinas Rosario y Margarita del Vando Fernández, su nuera Isabel Mínguez Linuesa y sus nietos Victoria, Virginia, Mercedes y Arturo.
 
 
Hasta aquí la primera y exquisitamente estructurada secuencia biográfica de Isaac del Vando Villar, publicada en el Libro anteriormente reseñado pp. 19-39. A cuyos autores, don Paulino González Jiménez y don Rogelio Reyes Cano, en nombre propio y del Aula de Cultura “Isaac del Vando Villar”, les quedo sumamente agradecido.
 
ACONTECIMIENTOS POSTERIORES A LA PUBLICACIÓN
 
2003
En el periódico EL MUNDO-Andalucía, publicado el domingo 16 de febrero de 2003, página A10, aparece un artículo titulado "Los papeles perdidos del apóstol del Ultra", en el que se da cuenta de la próxima publicación “de los documentos inéditos de Del Vando Villar. La edición se compondrá de una cronología y un breve perfil literario del escritor, los documentos y su transcripción, acompañados de una anotación mínima para su comprensión, y la bibliografía existente sobre el autor.
La edición de estos documentos inéditos coincidirá con la celebración de unas jornadas sobre las vanguardias literarias en Sevilla en las primeras décadas del siglo XX”.
 
El 7 de agosto de 2003, se rotuló una céntrica calle de Albaida del Aljarafe, pueblo natal del poeta, con el nombre de Poeta Isaac del Vando Villar, dando así cumplimiento al acuerdo aprobado por la Comisión de Gobierno del Excmo Ayuntamiento celebrada el 9 de julio de ese mismo año.
 
El 14 de agosto se celebra en Albaida del Aljarafe la Asamblea Fundacional de la Asociación “Aula de Cultura Isaac del Vando Villar” y se aprueban sus Estatutos, cuyo fin principal es “Conocer y divulgar la persona y la obra de Isaac del Vando Villar, creando para ello un Certamen literario que lleve su nombre”.
 
José María Rondón, publicado en El Mundo, viernes 26 de septiembre de 2003, S7, de Sevilla, en un artículo titulado La hora del apóstol de las vanguardias, escribe:“La vida y la obra de Isaac del Vando Villar (Albaida del Aljarafe, 1890 – Sevilla, 1963) están hechas de la misma naturaleza literaria. Fue bohemio de vanguardias, iconoclasta irremediable, renovador de la estética literaria en las primeras décadas del siglo XX y promotor de la revista Grecia, que convirtió a Sevilla en uno de los focos más importantes de la avanzada literaria europea.
La Real Academia Sevillana de Buenas Letras, en colaboración con la Fundación El Monte, rinde homenaje a Isaac del Vando Villar en las jornadas Sevilla y las vanguardias literarias, que se celebrarán los próximos 19 y 20 de noviembre, donde expertos ofrecerán una visión de la locura ultraísta en Sevilla, de su vigencia y de sus protagonistas, arrasados todos por la muerte y algunos, incluso, por el olvido, la peor de las muertes.
Estas jornadas se clausurarán con la presentación del libro Los papeles perdidos de Isaac del Vando (1890-1963). Documentos inéditos de un apóstol del ultraísmo, elaborado por Paulino González y Rogelio Reyes a partir de la importante donación de documentos personales que la familia del escritor sevillano ha sacado a la luz y ha donado a los fondos de la Academia de Buenas Letras”.
 
En noviembre, en las fechas antes indicadas se celebran en Sevilla los mencionados eventos.
 
En Albaida del Aljarafe, organizado por el Aula de Cultura y la Concejalía de Educación y Cultura del Excmo. Ayuntamiento, los días 28 y 29 de noviembre, se celebran los siguientes actos: Presentación del Boletín-Homenaje del Aula de Cultura a Isaac del Vando Villar. Tertulia sobre el Perfil humano y literario de Isaac del Vando Villar a cargo de don Rogelio Reyes Cano, catedrático de Literatura Española de la Universidad de Sevilla y Director de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras; don Paulino González Jiménez, profesor de Historia del Arte y coautor del Libro Los papeles perdidos de Isaac del Vando Villar; doña María Luisa del Vando de Figueroa, y doña Blanca Martínez.
 
En diversos periódicos españoles (El País, ABC de Sevilla, El Mundo) se publican artículos haciéndose eco de la aparición del mencionado Libro.
 
 
2004
El 28 de febrero, Día de Andalucía, y como un acto de reconocimiento y homenaje, el Excmo. Ayuntamiento de Albaida del Aljarafe dedica y descubre un retablo cerámico en la fachada de la Casa de la Cultura del mencionado pueblo con el poema de La sombrilla japonesa titulado “El viento en Albaida del Aljarafe” de Isaac del Vando Villar y dedicado a Federico García Lorca.
 
El catedrático de Literatura de la Universidad de Sevilla don Rogelio Reyes Cano publica en la revista Ínsula un artículo sobre Isaac del Vando Villar, en el mes de marzo.
 
En noviembre, el Aula de Cultura publica las bases del “I Certamen Literario de narrativa breve Isaac del Vando Villar”

 

Isaac del Vando Villar, poeta ultraísta y albaidejo

Manuel López Bandera e Isaac del Vando Villar

Tras el rastro de Isaac del Vando Villar

La Sombrilla Japonesa 09-03-04

Artículo de ABC sobre Isaac del Vando Villar 20-01-04

Y la semilla da sus frutos

Sevilla y las vanguardias

I Homenaje a Isaac del Vando Villar

II Homenaje a Isaac del Vando Villar

Azulejo para Isaac del Vando Villar 24-02-04

Romualdo de Gelo, 01-11-04