Orígenes, evolución y
antología de la Saeta
Albaida, gracias a sus Hermandades de
la Santa Vera+Cruz y de la Soledad, puede presumir, entre otras muchas cosas, de
haber cultivado a lo largo del tiempo el buen hacer y decir de la Saeta. Grandes
y principalísimos cantaores y cantaoras de este género han cantado, o rezado, a
nuestras Sagradas Imágenes en sus desfiles procesionales del Viernes Santo.
Acerbo cultural este del arte de la
Saeta que nuestras Hermandades penitenciales siguen manteniendo al más alto
nivel cada primavera, cada Viernes Santo desde las claras del día hasta la noche
cerrada.
Es por ello, por lo que desde esta
página, siempre al servicio y fomento de la Cultura en sus más amplias
manifestaciones, ofrece a sus usuarios este trabajo de documentación sobre el
origen y evolución de este arte: la Saeta.
Esta
página cuenta, además, con una amplísima y variada antología
de 144 letras distintas de saetas que he ido
recopilando por distintos medios orales y escritos.
¿ Quién me presta una escalera
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?
Saeta popular
¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en la
mar!

LA
SAETA: Su origen y evolución
- (Documentación
extraída del Diccionario Flamenco
de José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz,
Cinterco - 1985.
- Y de artículos de Juan José Gil Sánchez y
El Niño de la Albarizuela)
El Cante por Saeta se puede entender
desde dos perspectivas:
-
La Puramente flamenca.
-
La Puramente religiosa.
Pero no olvidemos que la una sin la
otra no sería nada, las dos forman un engranaje en la que un hecho significativo
está presente, La Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y
es la saeta a modo de cante flamenco las que nos cuentan todo esto, con pocos
versos pero muy directo. Como dijo el poeta Federico García Lorca "... son como
flechas que atraviesan el corazón...".
SAETA.
f. [De origen incierto, posiblemente del lat. sagitta, saeta, en
acep. fig.: rezo o plegaria que va dirigida directamente hacia Dios o
hacia la Virgen como una flecha.]
// 1.
Cántico
popular extendido por toda España, que tenía por objeto incitar a la devoción y
a la penitencia y que se practicaba con ocasión de un Vía Crucis o como cántico
de Pasión. El Diccionario de la Academia Española, en su cuarta edición, de
1803, definió a la saeta como «cada una de aquellas coplillas sentenciosas y
morales que suelen decir los misioneros, y también se suelen decir durante la
oración mental». Este concepto aludía a las saetas que cantaban los hermanos del
Pecado Mortal y los de la Aurora. De estas saetas sentenciosas o avisos morales
se habla por primera vez en un libro impreso en Sevilla, en 1691: Voces
del dolor nacidas de la multitud de pecados que se cometen.., dábalas
Fr. Antonio de Escaray: «Mis hermanos los reverendos Padres del convento de
Nuestro Padre San Francisco todos los meses del año el domingo de cuerda. Por la
tarde, hacen misión, bajando la Comunidad a andar al ViaCrucis con sogas y
coronas de espinas, y entre paso y paso cantaban saetas». En el siglo XVIII
fueron cantadas por los hermanos de la Ronda del Pecado Mortal, que saltan a
recorrer las calles para inclinar a los fieles a la piedad y al arrepentimiento.
El nacimiento de la saeta popular y la costumbre de cantarla el pueblo para
expresar su sentimiento religioso data aproximadamente de 1840. Esta primitiva
saeta, hoy casi perdida, conmovía por su entonación grave, pausada y monótona,
pobre de estilo y de ejecución, y fue consecuencia de las modificaciones que
realizaron, en las más antiguas, determinados intérpretes de cada localidad
andaluza, lo que dio lugar al nacimiento de saetas propias y autóctonas, como la
cordobesa llamada vieja, la cuartelera de Puente Genil, la samaritana de Castro
del Río, etc., entre otras que actualmente tienen vigencia y se interpretan en
sus lugares de origen.
// 2.
Cante con copla de cuatro o cinco versos octosílabos, que tiene su origen en el
aflamencamiento, a comienzos del presente siglo,
por siguiriyas y por martinetes. Se interpreta por lo general, al paso de las
procesiones de Semana Santa y se dirige a las imágenes. Es cante sin
acompañamiento, aunque en las grabaciones discográficas suele presentarse con el
fondo musical de la marcha religiosa, principalmente el producido por el tambor
y las trompetas; a veces se ha grabado también con acompañamiento o fondo de
guitarra. El tema de sus coplas es obviamente la Pasión y Muerte de Jesucristo y
todas las circunstancias que las rodean.
Sin
duda alguna la Saeta pertenece a una rama de cantes que expresan un sentir del
pueblo en un momento concreto del año y, ante una circunstancia puntual de un
hecho singular de los cristianos católicos que se rememora año tras año, La
Semana Santa.
El
hombre por naturaleza, ha cantado a diferentes situaciones de la vida, a su
trabajo, al amor, a la muerte, al campo, a la mina, a la fragua, a la cárcel. Y
también en lo religioso tiene su participación y su expresión a través de
Romances Litúrgicos que llegan al pueblo en los Pregones Litúrgicos.
En
estos pregones se narra los momentos más significativos de la vida de
Jesucristo, desde el nacimiento, pasando por sus hechos, milagros y enseñanzas,
hasta llegar a la Pasión, Muerte y Resurrección.
Este
era el objetivo de estas saetas aún no flamencas y muy lejos todavía de serlo.
Pero musicalmente ¿cómo situamos la saeta?. Esto es imposible saberlo a ciencia
cierta, ya que no existen datos sonoros pero se quiere aceptar como génesis
musical tres vertientes principales:
A.- Una cierta raíz
árabe.
B.- De los cantos
de las
sinagoga
judías.
C.- La descendencia directa de los cantos
gregorianos
cristianos.
Nuestro país ha recibido influencias a
través de las diferentes culturas que en ella se han asentado durante algún
tiempo, unas más y otras menos. Este peregrinar de culturas nos ha enriquecido
en muchos aspectos de nuestra vida, e inclusive en la música, también en el
flamenco y,
cómo
no,
en la Saeta.
Pero no olvidemos nunca, que la propia cultura española, y más concretamente
andaluza es la principal fuente de inspiración en la configuración de la Saeta
tal y como la conocemos hoy.
La parte propiamente literaria de la
saeta tiene en su formación diferentes elementos que nos pueden servir de guía.
Las que proceden de las actividades apostólicas de los Padres Franciscanos, las
que tiene descendencia de los Pregones y los Romances de Pasión, las originadas
por inspiración poética popular o culta y, aquellas que escribiera Fray Diego de
Cádiz (5 en total) conocidas como "MISERERE".
Entre
1800 a 1840,
la
Saeta pasa a ser un canto popular del pueblo y no un acto religioso de los
monjes de la época. Este modelo de saeta, aún no flamenca, viene a ser pausada,
monótona, sencilla, liviana y pobre en ejecución, configurándose en algunas
comarcas como saetas autóctonas muy propias del lugar, entre otras están La
Saeta Cordobesa o la Saeta Vieja, La Saeta Cuartelera de Puente Genil, La Saeta
Samaritana de Castro del Río, La Saeta Vieja de Arcos de la Frontera, y un largo
etc.
Con la saeta ocurre lo mismo que con
cualquier otro cante flamenco, Es decir, el hombre no pasa desapercibido ante
este hecho significativo y religioso, por lo que tomando como base este cante
popular, lo modifica y lo engrandece, sin perder su base y lo configura en un
cante de tal magnitud que lo incorpora al acerbo flamenco. Aunque también, como
en otros estilos, a veces llega a perder el origen de lo que la saeta es.
José Mª Sbarbi escribe hacia 1880 un
artículo dirigido a Don Antonio Machado y Alvarez Demófilo sobre la Saeta. En él
habla de un cante popular que ha pasado a ser cante de unos pocos privilegiados
y llenos de facultades en la voz, un cante lleno de melismas y muy recargado.
También cuenta que las letras se han convertido en una chabacanería. Demófilo le
contesta en otro artículo poco después que desconoce datos sobre este cante, que
solamente lo que conoce de ellas es el haberlas escuchado en Sevilla, Cádiz y
Jerez.
Este dato, nos lleva a varias
conclusiones.
1º.- Podemos situar la saeta flamenca hacia el año 1880 aproximadamente.
2º.- Coincide este hecho con las primeras referencias que se tienen
de los que hoy consideramos como los primeros cantaores considerados como
flamencos y con una etapa de desarrollo de este arte.
3º.- Y se localizan tres comarcas que a su vez también se consideran como la
cuna fundamental del cante Cádiz, Jerez y Sevilla.
Según esto, la
aparición de la saeta como cante flamenco es posible que devenga de bastantes
años antes de su divulgación en los primeros años veinte, sin que se tenga
referencia fidedigna de su creador, citándose por algunos teóricos a Enrique
El Mellizo como uno de sus primeros intérpretes, junto a otros miembros de
su familia.
Hipólito
Rossy sostenía la teoría de que el creador de la saeta flamenca fue Manuel
Centeno, frente a la opinión de otros que la atribuyen a don Antonio
Chacón. Igualmente se ha barajado la hipótesis de atribuirla a Manuel
Torre, sin olvidar a La Serrana —que grabó en disco— y Medina El
Viejo,
La Niña de
los Peines y Manuel Vallejo,
quienes fueron intérpretes muy significativos del estilo en la época de su
primer esplendor, junto a su posible mejor artífice, El Gloria, cuya
personalísima interpretación es la que ha sido más seguida por los saeteros
posteriores, dada su perfecta estructura flamenca desde el ángulo musical.
De la saeta
de Centeno deviene la versión moderna, sumamente recargada de ornamentación y
alargamientos de tercios, que se impuso en Sevilla a partir de los años veinte
del pasado siglo,
llamada artística y difundida por La Niña de la Alfalfa.
Luis
Melgar Reina y Ángel Marín Rujula, en su obra Saetas, pregones y
romances litúrgicos cordobeses, que constituye el estudio más completo y
contrastado que se ha publicado sobre el tema hasta la fecha, y en el que se
analizan todas las formas saeteras tradicionales desde las antiguas
exhortaciones penitenciales hasta las relacionadas con los hechos
sociopolíticos, pasando por las autóctonas cordobesas, desarrollan una muy
meditada teoría sobre la saeta flamenca, de la que seleccionamos los siguientes
párrafos:
«Las
saetas aflamencadas nacen en el preciso instante en que el cantaor flamenco
siente necesidad de dirigirse públicamente a Dios, cantando la antigua tonada,
conocida por saeta vieja, y la reviste, inconscientemente, de perfiles
flamencos, de expresiones propias del flamenco. La saeta moderna se hace
totalmente flamenca, cuando con el tiempo —no en un momento preciso y exacto-,
se fue forjando en el misterio patético de la emotividad flamenca. Y aunque
Mairena afirmó que la saeta no fue nunca un cante flamenco, lo cierto es que
el Cante (con mayúscula), no puede ni tiene por qué
ser hermético y cerrado a iniciativas creadoras, pues la realidad demuestra
que cuando se sigue una huella de tradición, se consiguen frutos plenos de
valores flamencos. No olvidemos que el tradicionalismo ha sido, más de una
vez, fuente de inspiración y no agua estancada... La razón de la creación y
existencia de la saeta moderna, o flamenca, no tiene unas motivaciones
exclusivamente artísticas, como se ha querido ver por algún investigador, sino
que atesora una raíz espiritual; es una demostración del sustrato religioso
latente en el alma gitana. Y esto es así porque, como dijo Gabriel del Estal:
"El flamenco es ya de suyo una oración..." La saeta flamenca no nace por
generación espontánea, ni eclosión vertiginosa, no es fruto tampoco de la
inspiración de un solo artista creador, sino consecuencia de una lenta
transformación... De esa lenta transformación, de ir introduciendo tercios
flamencos en la saeta antigua, de ir despojándola de su vieja musicalidad,
hasta lograr una forma distinta y nueva, es de donde surge la moderna saeta
flamenca».
Seguidamente,
los citados autores recogen el siguiente comentario de Antonio Mairena:
«En
principio de siglo llegó a Sevilla una sencilla forma jerezana que se empezó a
llamar saeta por siguiriyas, la que una vez dentro de la catedral sevillana se
convirtió en un gran cante, con tanta o más dificultad y duende como el mejor
cante por siguiriyas y, por los años treinta, el cante por saetas había
llegado a ser de máxima altura, de gran desarrollo».
Para
apostillar a continuación:
«Da pues,
Antonio Mairena, un dato para descubrir el origen de la saeta por siguiriyas, el
estilo más importante dentro del grupo de las flamencas, cuando dijo: "llegó a
Sevilla una sencilla forma jerezana". Melodialmente desconocemos cómo era esa
forma sencilla, no así las letras de las viejas saetas jerezanas, de las que
tenemos muestras:
-
"Como
no tenían naita que hacerle
-
le
escupen y le abofetean
-
y le
coronan de espinas,
-
y la
sangre le chorrea
-
por su
carita divina."
Se aprecia
que el primer verso se alarga, ello, por exigencia del cante, una de las
modalidades especiales que se observa en las primitivas saetas de Jerez, cuando
aún no estaban configuradas como saetas por siguiriyas. Esta misma saeta, el
aposentarse en Sevilla, se convierte en otra de cuatro versos, aunque
conservando la anomalía de ser más largo el primero.
A
continuación, los investigadores enumeran una serie de ejemplos similares y
jerezanos y afirman: «Tenemos ya argumentos suficientes, si no para descubrir el
autor de las más genuinas de las saetas flamencas, sí para saber su cuna: Jerez.
Esta saeta, procedente de esa "sencilla forma jerezana", donde alcanzó su máxima
dimensión artística y flamenca fue en Sevilla, por eso no estaba equivocado
Aguilar y Tejera cuando escribió:
"La saeta,
tal como hoy la conocemos, nace en Sevilla y coincide su florecimiento con el
de las cofradías sevillanas; cuando gremios e instituciones piadosas
comenzaron esa rivalidad, tan fecunda en joyas artísticas, que ha logrado
hacer de la Semana Santa de la capital de Andalucía uno de los espectáculos
más maravillosos de cuantos es dado al hombre contemplar"».
Insertan
también la opinión del compositor Joaquín Turma:
«El cantaor
flamenco al apropiarse la saeta, haciendo de ella una pieza de virtuosismo, le
ha dado un brusco cambio de dirección. Nunca como ahora —escribe en 1928— ha
sido brillante, ni más en moda la saeta; de regional se ha convertido en
nacional... Musicalmente se ha bifurcado; la saeta antigua subsiste, aunque
recargada, con profusión de adornos y melismas y además, los profesionales del
cante flamenco han inventado una nueva forma de saeta, procedente de la
siguiriya, amoldando un poco las fórmulas al sentido, siempre religioso, de
las palabras».
Actualmente
la vigencia de la saeta es patente y además de su práctica al paso de los
pasos desde la calle o desde el balcón, en toda la geografía andaluza, son
numerosísimos los concursos que se celebran para fomentar el estilo, por lo que
su número de especialistas es muy amplio, dándose el caso peculiar de que muchos
de sus excelentes intérpretes solamente son saeteros y no ejecutan generalmente
otros cantes. El interés por la saeta flamenca ha sobrepasado nuestras fronteras
y desde hace varios años, durante la primavera, se celebran en París recitales
de ellas, a cargo de saeteros destacados.
EJEMPLOS
DE SAETAS QUE SE PUEDEN ESCUCHAR PARA ENTENDER EL TEMA:
-
Saeta Cordobesa procedente de un pregón en la voz del cantaor Pepe Pinto que
comienza diciendo: "... Los clavos que dispusieron/para enclavar a Jesús...".
-
Saeta Cuartelera de Puente Genil cantada en la voz de Juan Hierro y Frasquito de
Puente Genil.
-
Saeta de principios de siglo en la voz de Manuel Centeno grabada en Sevilla.
-
Saeta y Toná del Cristo en Sevilla en la Voz de Tomás Pavón a principios de
siglo.
-
Saeta al estilo de la Opera Flamenca cantada por Pepe Marchena.
-
Saeta al estilo de la Opera Flamenca cantada por Antoñita Moreno.
-
Saeta por siguiriya en la voz de
Ángel
Vargas recogida en Jerez en el año 1993.
Antología de Saetas

Saetas a los Cristos con la cruz al hombro o en la cruz y a la Virgen
- 1
- Cuatro cirios penitentes
- Van alumbrando tu Cruz
- Mientras tu cuerpo presente,
- va señalando, Jesús,
- la salvación de la gente
- 2
- Cuatro cirios encendíos
- Alumbran el triste maero
- Donde el Hijo de Dios nacío
- Por salvar al mundo entero
- Va muerto y escarnecío.
- 3
- En esa cruz te han clavao
- Los hombres sin compasión
- Y al que más fuerte he ha dao
- Antes Tú has perdonao,
- Mira si es grande tu Amor.
- 4
- La cruz que vas arrastrando
- No la puedes sostener
- Tus piernas ya están temblando
- Pero sigues caminando
- Paso a paso y sin podé.
- 5
- Ese que caío está
- Con la corona de espinas
- Y la espalda ensangrentá
- Quiere seguir su camina
- Porque nos quiere salvar.
- 6
- Costalero a mi señá
- Pon toíto el corazón
- Al hacé la levantá,
- No vayáis a lastimá
- Al Cristo de la Pasión.
- 7
- Desde ese negro madero
- En que con odio y rencor
- Te clavó el mundo entero,
- Tú devolviste, Cordero,
- A uno por uno, tu Amor
- 8
- En ese triste maero
- Va el precio de tu perdón
- Pues tu dolor verdadero
- Tú lo has cambiao, Cordero,
- por un mensaje de Amor.
- 9
- Mirarlo me causa frío
- Ver el maero solitario
- Con el cuerpo escarnecío
- Del mejor de los nacíos
- En el Monte del Calvario.
- 10
- Ya tres veces se ha caío
- En su divina pasión,
- Sólo un hombre del gentío
- Pa ayudarlo ha salío
- Dios te bendiga, Simón.
- 11
- Hasta la Luna se para
- Cuando te ve con la cruz
- Y con su luz limpia y clara
- Quiere limpiarte, Jesús,
- La sangre que va en tu cara.
- 12
- Ayudarlo, costaleros,
- Que no se puede mové,
- Pesa mucho ese maero
- Aunque sea ese Cordero
- El Cristo del Gran Podé.
- 13
- Ni la estrella más bonita,
- Ni la Luna, ni cien soles,
- Tienen tu gracia infinita,
- Ni tienen los resplandores
- De tu hermosura bendita.
-
|
- 14
- Eres la Mare de Dios
- Eres Reina y Soberana
- Que no te aflija el doló
- Porque Mare de mi alma
- Tú eres pa mi lo mejó.
- 15
- Un repique de campanas
- Tus varales van tocando
- Mare y Reina Soberana
- Lucero de la mañana
- Cuando Tú vas caminando.
- 16
- Mucho cuidao, capatá,
- Cuando al compás de tu voz
- Hagan tos la levantá,
- Porque es la Mare de Dios
- La que bajo palio
va.
- 17
- Qué bonita entre las velas
- Se ve tu cara, María,
- Y al besarte las candelas
- Entre mecía y mecía
- Tu pena se hace canela.
- 18
- Ya está aquí la luz del día,
- y la estrella de la mañana
- Qué guapa vas Mare mía
- Entre las velas encendías
- por las calles sevillanas.
- 19
- Entre las velas encendías
- Veo tu cara apená
- No llores más, Mare mía,
- Que no lo pueo aguantá
- Porque tu pena es la mía.
- 20
- Mare mía de mi corazón
- Seca esas perlas de pena,
- Pon en tus ojos tu sol
- Que eres gitana y morena
- Y eres la Mare de Dios.
- 21
- Angustias, Mare gitana
- No llores ni tengas pena
- Que en la noche sevillana
- Eres la estrella morena
- Que más brilla en la Campana.
- 22
- Dios te salve Virgen pura
- Y Dios bendiga a San Juan
- Por hablarte con dulzura
- Y quererte consolá
- Tanto dolor y amargura.
- 23
- Hay un lucero que brilla
- En la noche más oscura
- Y esta luz de maravilla
- La pasea por Sevilla
- La Virgen de la Amargura.
- 24
- ¡Qué bonita vas María
- entre las mil luminarias
- de tus velas encendías,
- Tú eres la mejor nacía,
- Mare de la Candelaria.
- 25
- Camina la Macarena
- Al son de marcha triunfal
- Y otra Bendita Morena
- Viene de Triana llena
- De dulzura celestial.
- 26
- Saetas con mil colores
- Van brotando en las esquinas
- Para endulzar sus dolores
- Y son las más puras flores
- Que se ofrendan sin espinas.
-
|
|
SAETAS DEL DOMINGO DE RAMOS |
-
- 27
- Sobre un humilde pollino
- todo el pueblo te aclamó,
- después cambió tu destino,
- y el más amargo camino
- el mismo pueblo te dio.
- 28
- Mare mía de la Paz
- el Parque se hace oración
- cuando a Ti te ve pasá,
- llorando tu corazón,
- porque tras tu Hijo vas.
- 29
- El que arrastra ese maero
- es Jesús de la Victoria
- cuidarlo bien, costaleros,
- que ese Divino Cordero
- sufre por darnos la Gloria.
- 30
- De esa cara apená
- Mare. sécate el llanto
- que el Cristo de la Humildá,
- el Hijo que quieres tanto,
- no quiere verte llorá.
- 31
- ¡Ay, Cristo de la Humildad!
- en esta tu última Cena,
- con dulzura y con bondad,
- le das tu pan de verdá
- al Judas que te condena.
- 32
- Qué pena y pena me da
- el contemplarte y el verte,
- muerto por la Humaniá,
- por traerles la verdá,
- Cristo de la Buena Muerte.
- 33
- Lleva el alma traspasá
- y de doló vas traspuesta,
- nadie puede consolá
- a la Virgen de la Hiniesta,
- la perla de San Julián.
- 34
- Paso a paso y sin poé
- marcha Jesús de las Penas,
- ya no se puede tené,
- lleva inflamás las venas
- de tanto apretá los pies.
- 35
- Toito San Roque te lanza,
- cuando Tú pasas, sus flores,
- y mil bocas no se cansan
- de decir, Mare, no llores,
- Tú eres Gracia y Esperanza.
-
|
-
- 36
- Ya casi no puede andá
- las Penas que tendrá Jesús
- sin fuerzas se encuentra ya
- pero no suelta la Cruz
- por toita la Humanidá.
- 37
- Mare, esa pena divina
- hace tu cara más bella
- hoy domingo que caminas
- tras tu Hijo, peregrina,
- Virgen Santa de la Estrella.
- 38
- Vámonos al cielo con Ella
- costaleros, por iguá,
- que esa Marecilla bella
- es la Virgen de la Estrella
- que tras de su Hijo va.
- 39
- Tienes a Herodes a tu lao
- que a Ti, Divino Cordero,
- por serlo, te ha despreciao
- y el infamante maero,
- ya te tiene preparao.
- 40
- Mecerla bien, sevillanos,
- despacito y con dulzura
- pa que el doló soberano
- lo tenga así más liviano
- la Virgen de la Amargura.
- 41
- Ya ha llegao a la Campana
- la Virgen de la Amargura
- y al cruzarla soberana
- mil saetas sevillanas
- la reciben con ternura.
- 42
- Quisiera tener, Señor,
- en esta humilde garganta
- el trino del ruiseñor
- para postrarlo a tus plantas
- Santo Cristo del Amor.
- 43
- Desde ese negro madero
- en que con odio y rencor
- te clavó el mundo entero,
- Tú devolviste, Cordero,
- a uno por uno, tu Amor.
- 44
- Santiago te está hablando
- por aliviar tu dolor,
- pero Tú sigues pensando
- en tu Cristo del Amor,
- mientras sigues caminando.
-
|
- SAETAS DEL LUNES SANTO
|
-
- 45
- Judas falso y traidor
- maldito cien veces seas
- por vender al Redentor
- y por las treinta moneas
- que ese beso te valió.
- 46
- Reina y corazón mío
- Virgen bendita y morena
- en mi corazón metío
- yo llevo clavá tu pena
- Mare Santa del Rocío.
- 47
- Cautivo estás y amarrao,
- ¡pobre y Divino Cordero!,
- tu verdá te ha condenao
- por eso en duro maero
- morirás crucificao.
- 48
- Tu pena es la luna nueva
- porque la llevas escondía
- mi saeta a Ti se eleva
- con un grito, Mare mía,
- Reina en Santa Genoveva.
- 49
- Muerto en tus brazos va
- y Tú, Mare de las Penas,
- no haces na más que llorá
- por la sangre de tus venas
- lo que llevan a enterrá.
- 50
- Por predicar la verdá
- es Caifás tu enemigo
- nada le conmoverá
- sólo busca unos testigos
- pa poderte condená.
- 51
- Besa tu cara la luz
- las velas que te acompañan
- ¡Ay, Mare, no llores Tú!
- que mis ojos se me empañan
- Señora de la Salud.
- 52
- Cuatro cirios penitentes
- iluminan con su luz
- el pobre cuerpo impotente
- del Cristo Omnipotente
- y Señor de Vera+Cruz.
-
|
-
- 53
- Nadie puede consolá
- tus Tristezas, Mare mía,
- en la Cruz tu Hijo está
- y Tú le sigues detrás
- desde Santa Rosalía.
- 54
- Al ver la corona inclemente
- cómo ha destrozao las venas
- de esa tu Divina frente,
- llora, Jesús de las Penas,
- por Ti, toito San Vicente.
- 55
- Mare mía de mis amores
- se ve en tus ojos divinos
- el rocío de tus Dolores
- que al caer en tu camino
- se va convirtiendo en flores.
- 56
- Mira el Cristo de las Aguas
- en el rugoso madero,
- la paz que nace en su alma
- todas las tormentas calma
- para bien del mundo entero.
- 57
- Ese llanto, Mare mía,
- tu Dolor hace Mayor,
- es mucha pena metía
- dentro de tu corazón
- pa poder cerrar tu hería.
- 58
- Cristo de la Expiración
- de mi barrio del Museo
- todo en mí es corazón
- cuando con la Cruz te veo
- clavao sin compasión.
- 59
- Virgen de todo mi amor
- divina flor del Museo,
- por aliviar tu dolor
- en mi boca mi deseo
- se va convirtiendo en flor.
- 60
- En mi pecho un deseo
- se está haciendo una oración
- cuando a la Virgen yo veo
- por la Plaza del Museo
- tras el Cristo de la Expiración.
-
|
- SAETAS DEL MARTES SANTO
|
-
- 61
- Desamparo y Abandono
- Señor, Tú padeciste,
- para tu barrio eres tesoro
- al que mima con decoro
- por lo mucho que sufriste.
- 62
- Mare mía, en tus Dolores
- quisiera aliviar tu pena,
- con piropos y oraciones,
- siendo Tú Virgen de amores,
- del Cerro su Mare buena.
- 63
- Tu Sagrado Corazón
- pobre Cristo en la Cruz
- es para todos perdón,
- Gracia, Bendición y Luz.
- y la eterna salvación.
- 64
- Ahí presente está el Señor
- el Padre de la Salud
- que va a sufrir de dolor
- y morirá en la Cruz
- sólo por darnos su Amor.
- 65
- Qué pena llevas, María,
- que eres un lirio morao
- entre la cera encendía,
- por tu pena doloría,
- Mare de los Desamparaos.
- 66
- Desde niño ante tu altar
- me enseñaron a quererte
- a ser bueno y a rezar
- ante tu imagen sin par,
- Cristo de la Buena Muerte.
- 67
- La Mare está toa angustiá
- por la negra y triste suerte
- del que en la Cruz está,
- Virgen de la Universidad,
- Mare de la Buena Muerte.
- 68
- Pilatos al pueblo judío
- hace la presentación
- del mejor de los nacíos,
- su muerte como un clamor
- el pueblo infame ha pedío.
-
|
- 69
- Crucificao en el maero
- el Cristo de la Sangre está
- y la sangre del Cordero
- hace crecer en el suelo
- una rosa ensangrentá.
- 70
- Poco a poco, costaleros,
- al compás del corazón,
- porque la Reina del Cielo,
- la Virgen de la Encarnación,
- por el Señor está de duelo.
- 71
- Sus pasos son mortecinos
- por el peso de la Cruz,
- pobre Cordero Divino,
- qué amargo es el camino
- de Jesús de la Salud.
- 72
- Al ver tu cara bonita,
- el jardín se hace plegaria
- porque Mare morenita
- Tú serás siempre bendita
- Mare de la Candelaria,
- 73
- Por darle esa bofetá
- yo mismo te arrancaría
- las dos manos sin piedá,
- mu poco a poco lo haría,
- pa que te doliera más.
- 74
- Vas llorando acongojá,
- María del Dulce Nombre,
- sin poderlo remediá,
- porque a tu Hijo un mal hombre
- le ha dao una bofetá.
- 75
- Esas luces encendías
- con que se alumbra tu Cruz
- iluminan tus herías
- por donde se fue tu vía
- y por donde das tu Luz.
- 76
- Qué pena debes tener,
- Señora de los Dolores,
- al que Tú le diste el ser,
- el Amor de los amores,
- sufre la muerte más cruel.
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- SAETAS DEL MIÉRCOLES SANTO
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- 77
- Ahi clavao va Jesús,
- el Pare de San Bernardo,
- el Cristo de la Salud
- es una vara de nardo
- colgao en la infame Cruz.
- 78
- Ni la estrella más chiquita,
- ni las rosas, ni los nardos,
- tienen tu gracia infinita
- ni te ganan a bonita,
- Señora de San Bernardo.
- 79
- El Sudario se estremece
- agitao por el viento
- ya el buen Cristo no padece
- terminó su sufrimiento
- y en la Cruz, dormío parece.
- 80
- Es mi saeta una flor
- que quiere llegar a tu alma
- cantándote con amor,
- Mare mía de la Palma,
- por aliviar tu dolor.
- 81
- Ante su Hijo enclavao
- por pregonar la verdad
- arrodillá a su lao
- la Virgen de la Piedad
- lleva el pecho traspasao.
- 82
- ¡Al Cielo con la Piedad!
- poco a poco y en silencio
- que no se vaya a quebrantá,
- que desde el cielo, Florencio,
- la está viendo levantá.
- 83
- Por alegrar tus pesares,
- Mare mía del Baratillo,
- cuarenta y cuatro costales
- mecen con son de palillos
- la plata de tus varales.
-
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-
- 84
- Para prenderte, Jesús,
- bastaron treinta moneas
- que el Hijo de Dios seas Tú
- no habrá nadie que lo crea
- sólo te espera la Cruz.
- 85
- Regla bendita y morena
- no llores Tú, Mare mía,
- que por aliviar tu pena
- va esta saeta mía,
- que canto a garganta llena.
- 86
- Cristo de Burgos, Tú eres,
- enclavao en tu maero
- sobre un suelo de claveles
- que te proclaman Cordero,
- como el Rey de los reyes.
- 87
- Mi saeta es una flor
- que quiere llegá a tu alma
- por aliviar tu dolor
- viendo muerto al Señor,
- Madre de Dios de la Palma.
- 88
- Siete palabras dijeron
- tus labios en este momento,
- siete palabras que fueron
- de pena y de sentimiento
- por lo que Contigo hicieron.
- 89
- Alza tu divina frente
- Remedios eres del Cielo
- y de toíta tu gente
- que arrodillá en el suelo
- te rezan en San Vicente.
- 90
- Al verte en la Cruz enclavao
- un maligno centurión
- ha herío tu costao
- pero Tú le has derramao,
- con tu sangre, tu perdón.
-
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- SAETAS DEL JUEVES SANTO
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-
- 91
- Clavao está ese Cordero,
- Cristo de la Fundación,
- desde su triste madero
- nos va brindando el perdón
- a toíto el mundo entero.
- 92
- Tu fina cara grabaron
- en el cielo los arcángeles,
- de pena te rociaron
- Mare mía de los Ángeles
- y en Sevilla te plantaron.
- 93
- Poco a poco van subiendo
- ese pesao maero
- Cristo en él va padeciendo
- siendo un Divino Cordero
- como un hombre va muriendo.
- 94
- Tus Lágrimas, Mare mía,
- son como dos finas perlas,
- son el rocío del día
- quién no suspira al verlas
- y llora Contigo, María.
- 95
- Atao a la columna vas
- con las espaldas descubiertas
- te fustigan sin piedad
- llevas tus carnes abiertas
- porque con rabia te dan.
- 96
- Qué bonita entre las velas
- vienes Tú, Mare Victoria,
- Virgen de las cigarreras,
- la Reina eres de la Gloria
- y Mare de Dios verdadera.
- 97
- Los santos dormíos están
- y el olivo está llorando
- Judas mu pronto vendrá,
- por eso Cristo está rezando
- presintiendo su final.
-
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-
- 98
- Las notas que tus rosarios
- van sacando en tus varales
- señalan que en ese palio
- va la mejor de las mares,
- que es la Virgen del Rosario.
- 99
- Cuando a tu Hijo descienden,
- qué Angustia más mala pasas,
- la pena tu pecho hiere
- y el corazón te traspasa
- viendo muerto al que más quieres.
- 100
- De espinas te coronaron
- y esa corona, Señor,
- tu frente te desgajaron
- y a pesar de tu dolor
- tus labios mudos quedaron.
- 101
- Es una Santa Mujer
- que tu rostro te ha secao
- de tanto y tanto padecer
- y tu cara en el paño ha quedao
- tan pura como un clavel.
- 102
- Las velas que te acompañan
- besan tu cara y tu talle
- y el dolor de tus entrañas Santísima
Virgen del Valle
- de pena tus ojos bañan.
- 103
- Pasión lo llama Sevilla
- y es de pasión un clavel,
- dobla, hermano, la rodilla
- ante esta maravilla
- de Martínez Montañés.
- 104
- Todo tu paso es un relicario
- María de la Merced
- pa tu dolor solitario
- que sólo puede comprender
- Aquel que va pa el Calvario.
-
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- SAETAS DE MADRUGÁ DEL VIERNES
SANTO
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- 105
- Ya se acerca el Nazareno
- que la Cruz trae al revés,
- lleva su rostro sereno
- y abraza como el Dios bueno
- la enseña de nuestra fe.
- 106
- Tu enorme pena y dolor
- lleva en tu cara grabá
- y traspasao el corazón
- Madre de Dios Inmaculá,
- Virgen de la Concepción.
- 107
- El Cristo del Gran Poder
- ya salió de su capilla,
- hágase el suelo clavel
- pa que no sufran sus pies
- por las calles de Sevilla.
- 108
- Va camino del Calvario
- porque así lo quiso Él,
- sea la madrugá el sudario
- y Sevilla el sagrario
- de Jesús del Gran Poder.
- 109
- Quien ante Ti no se humilla
- ni a tu Poder sobrehumano
- es que no tiene roíllas
- o no es hombre o no es cristiano
- o no ha nacío en Sevilla.
- 110
- Guarda el cante, cantaor,
- que tu saeta de fe
- aunque la cubras de amor
- se hace en tu boca dolor
- pa Jesús del Gran Poder.
- 111
- Qué dolor debes tener
- en tu pecho, Mare mía,
- ver cómo se arrastra Él,
- porque ese Hombre, María,
- es Jesús del Gran Poder.
- 112
- Hay dos hombres frente a frente
- uno falso e inhumano
- quiso pasar por prudente,
- y por lavarse sus manos
- se las manchó eternamente.
- 113
- Bendita Rosa Morena
- seca ya tus lagrimales
- que por aliviar tu pena
- van cantando tus varales
- "No llores Tú, Macarena".
- 114
- Acortá las chicitás
- que es la Virgen Macarena
- pa que se pueda admirar
- cómo esa cara morena
- hace reir y llorar.
- 115
- Costalero a tu costal
- pon tu alegría y tu pena
- cuando des la levantá
- porque la que arriba va
- es tu Virgen Macarena.
- 116
- Cuatro cirios encendíos
- alumbran el relicario
- de tu cuerpo escarnecío
- mancillao y escupío,
- Santo Cristo del Calvario.
|
-
- 115
- La Virgen que está pasando
- es de la Presentación
- por su Hijo va llorando
- que en la Cruz está colgando
- por darnos la salvación.
- 116
- Sigue el maero arrastrando
- con la espalda ensangrentá
- desde un caballo mirando
- pa que no deje de andá
- le va un soldado gritando.
- 117
- Esperanza sevillana
- vas luciendo por Sevilla
- esa gracia tan gitana
- que corre por tus mejillas
- y es la gloria de Triana.
- 118
- Al verte to el mundo grita
- ¡Viva el barrio de Triana!
- porque, Esperanza Bendita,
- eres Tú la más bonita
- de las madres sevillanas.
- 119
- Ya está aquí la luz del día
- Lucero de la mañana,
- qué guapa vas Mare mía
- entre las velas encendías
- caminito de Triana.
- 120
- Un coro de sevillanas
- en tus varales resuena
- Esperanza Soberana,
- que es la gloria de Triana
- por bonita y por morena.
- 121
- Ahí presente está Jesús
- con su esfuerzo sobrehumano,
- el Pare de la Salud,
- que por toítos sus gitanos
- lleva arrastrando esa Cruz.
- 122
- Silencio, pueblo cristiano,
- que va cargao con la Cruz
- en su esfuerzo sobrehumano
- el Pare de la Salud,
- el Cristo de los Gitanos.
- 123
- Viva la gracia morena
- de mi Angustia Soberana,
- es lirio y es azucena,
- es alegría y es pena,
- es mi Virgen y es Gitana.
- 124
- Por aliviar esa pena
- que corre por tus mejillas,
- Angustias, Mare morena,
- un compás por seguiriyas
- en tus varales resuena.
- 125
- No llores Tú, Mare mía,
- Angustias, perla morena,
- porque esa pena encendía
- que te tiene consumía
- es también, Mare, mi pena.
- 126
- La pena se hace alegría,
- la noche se hace mañana,
- cuando Tú entras, Mare mía,
- entre mecía y mecía
- por en medio la Campana.
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- SAETAS DE TARDE DEL VIERNES
SANTO
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- 127
- Mira a tu Hijo en la Cruz
- que es una rosa marchita,
- el Cristo de la Salud,
- y tu soledad infinita
- Virgen Santa de la Luz.
- 128
- Virgen del Mayor Dolor
- no llores Tú, Mare mía,
- porque tu Hijo, el Señor,
- desde esa Cruz es la guía
- para todo el pecador.
- 129
- Va pregonando piedad
- la Cruz en el monte, sola,
- y a sus pies arrodillá
- la Virgen de la Soledad
- como tímida amapola.
- 130
- Mis dos ojos son dos fuentes
- al verte, Cachorro mío,
- cuando pasas por el Puente
- y se refleja en el Río
- tu imagen omnipotente.
- 131
- Del Patrocinio, la flor,
- eres divina y sencilla
- cuando muestras tu dolor
- siguiendo al Redentor
- por las calles de Sevilla.
- 132
- pesa mucho ese maero
- con que te han cargao, Jesús,
- y aunque seas Dios verdadero
- es mucha Cruz esa Cruz
- pa tan humilde Cordero.
-
|
-
- 133
- Es del barrio de Triana
- y es la Virgen de la O,
- lleva la gracia gitana
- a pesar de su dolor
- de esa pena soberana.
- 134
- Dios te salve, Cirineo,
- porque tú solo has salío
- pa ayudar a ese Cordero
- que tres veces se ha caío
- por el peso del maero.
- 135
- Tu pena grande, María,
- causa un profundo respeto
- y te tiene consumía,
- Mare Santa de Loreto,
- por la suerte del Mesías.
- 136
- Con saña te golpearon
- entre judíos y sayones,
- al Calvario te llevaron
- y en medio de dos ladrones
- allí te crucificaron.
- 137
- Se refleja tu belleza
- en tu serena bondad
- y aunque es mucha tu tristeza,
- Señora de Montserrat,
- mucho más es tu realeza.
- 138
- De la Cruz te han descendío
- y te llevan a enterrá,
- y su cuerpo escarnecío
- el corazón a herío
- de la Virgen de la Piedad.
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SAETAS DE SÁBADO SANTO |
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- 139
- Lleva en brazos
al Redentor
- la Virgen de los Dolores
- y es tan grande su dolor,
- por el Amor de los amores,
- que es un jazmín sin color.
- 140
- Viéndote llorar, María,
- pierden su aroma las flores,
- y es tu dolor Madre mía,
- Señora de los Dolores,
- por la muerte del Mesías.
- 141
- Por toítos nuestros pecaos
- en su cara retratá
- lleva el crucificao
- los martirios que le han dao
- Cristo de la Triniá.
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- 142
- Esperanza, Mare mía,
- veo tu cara apená
- entre las velas encendías,
- qué guapa vas, Mare mía,
- Reina de la Trinidá.
- 143
- Qué pena y pena me da
- to pa Ti ha sío un sueño
- y en ese sueño mortá
- te quedaste sin tu Dueño,
- Virgen de la Soleá.
- 144
- Los hombres con sus pisás
- sólo rompen el silencio
- y la gente con su rezá
- al salir de San Lorenzo
- la Virgen de la Soledá.
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